Creer en lo “normal” o “natural” es como creer en el hada de los dientes

Es muy sencillo, no existe algo como lo “normal” de carácter atemporal ni lo “natural” es sinónimo de lo moralmente correcto. Ejemplos hay montones:

Si lo normal significa lo “frecuente”, lo “socialmente aceptado”, lo “común”, entonces era normal en Grecia no sólo ver parejas homosexuales (como las que tenían Alejandro Magno o Aquiles), sino relaciones entre hombres mayores y muchachos jóvenes (muy jóvenes).

Lo “normal” en los tiempos de Hammurabi, incluso lo “legal”, era que la hija de un homicida fuera ejecutada como castigo del asesinato que su padre había cometido. Sip, eso de la inocencia de los terceros en cuestión no era de importancia.

Ahora, cuando revisamos la noción de lo “natural”, ésta tampoco sale bien librada. Si lo “natural” significa lo que ocurre en el mundo animal, entonces, lo natural entre los mamíferos (clase zoológica a la cual pertenecemos) es no ser monógamo (menos del 3% de los mamíferos lo son).

O también podemos pensar que la masturbación no es natural, pero los caballos, los monos, los delfines, los perros, las cabras, los elefantes y muchos otros animales lo hacen.

Lo que ocurre, es que nos encanta justificar nuestros deseos y necesidades bajo una entidad más poderosa que nuestra simple preferencia personal.

Por tanto, no es que “a mi” me guste o que “yo” piense o crea sino que algún ente más poderoso – y seguramente más sabio, como la Madre Naturaleza – lo decidió así.

Ahora bien, para distinguir entre lo realmente natural y lo cultural, el historiador Yuval Harari establece una buena regla empírica: Diferenciar entre lo que la biología permite y lo que la cultura prohíbe.

Su punto es que la biología tolera un espectro muuuy amplio de posibilidades mientras que la cultura obliga a la gente a realizar sólo algunas de éstas y no otras.

De hecho, continúa Harari, en el mundo Occidental, nuestros conceptos de “natural” y “antinatural”, no se han tomado de la biología, sino de la teología cristiana. Es la religión la que ha establecido “el uso natural” de las cosas y prohibido muchos otros.

Pero, como concluye el historiador, no hay nada realmente antinatural: Si la naturaleza lo permite, entonces es natural.

Así que, más que limitarnos y tratar de limitar al Otro, exploremos los no límites de nuestra naturalidad. Recuerden, todo lo naturalmente posible se vale – O dicho de otra manera: Olvidémonos de los prejuicios y disfrutemos más -.

Obviamente la recomendación es el libro de Harari: “Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad”.

7 comentarios sobre “Creer en lo “normal” o “natural” es como creer en el hada de los dientes

  1. Muy interesante entrada. Sólo dos matices. La diferencia natural – antinatural, no es herencia del cristianismo, sino del platonismo dualista anterior, cuya cosmovisión y diferencia está presente en casi todas las culturas con matices.
    En segundo lugar, el concepto de naturaleza frente a cultura ya no se mantiene en la antropología cuando se refiere al hombre. Entre otras cosas porque nunca hemos sido una naturaleza sin cultura, ni una cultura sin naturaleza. No existe el hombre desprovisto de naturaleza o cultura.
    Un saludo y gracias.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola
      Retomé la referencia del Cristianismo del libro de Harari que me pareció un enfoque interesante (más allá del dualismo que pernea toda el pensamiento occidental), sobre todo en cuanto a las prácticas que involucran al cuerpo:
      “El significado teológico de «natural» es «de acuerdo con las intenciones del Dios que creó la naturaleza». Los teólogos cristianos argumentaban que Dios creó el cuerpo humano con el propósito de que cada miembro y órgano sirvieran a un fin particular. Si utilizamos nuestros miembros y órganos para el fin que Dios pretendía, entonces es una actividad natural. Si los usamos de manera diferente a lo que Dios pretendía, es antinatural”.
      Respecto al enfoque natura-cultura, tienes toda la razón. Es precisamente a raíz del no reconocimiento de esta dualidad que los prejuicios aparecen y el juicio de antinatural se emite.
      Muchas gracias por tu comentario.

      Le gusta a 1 persona

  2. Me encanta la forma y fondo de lo que escribes. No es fácil hablar de sexo sin caer en lugares comunes. No es fácil informar, sin que parezca wikipedia, ni conversar de temas tan importantes como si se tratara de una amena y confortable charla. Mi absoluto reconocimiento a tus letras. Espero que algún día podamos dejar de ser una silueta en negro y tener rostro, pero se necesita tiempo y trabajo para ello. Tú eres parte de ese camino para lograrlo y se agradece.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s